Plan de acción “post-comilona”

Hola a todos!

Hay determinados días que tenemos eventos familiares o sociales, como bodas-bautizos-comuniones, cumpleaños, planes de cochinillo o cordero, migas o fabada… En estos planes muchas veces nos pasamos comiendo horas y horas, se nos junta con merienda-cena… Total, que en ese periodo de tiempo ingerimos una cantidad de calorías y grasas muy muy muy superior a la recomendada y la que nuestro cuerpo está acostumbrado, platos muy elaborados que se unen a vino, postres con azúcar, café, bombones o pasteles, copas… Nos lo comemos todo porque tiene “un pintón”, y porque en nuestro país la vida social y la gastronomía están estrechamente relacionadas.

El caso es que después llegamos a casa con una sensación de pesadez un tanto desagradable, siendo además conscientes de que nos hemos excedido.

En este post os voy a sugerir una serie de pautas a seguir para terminar el día de la “comilona” y el día siguiente, de cara a compensar los excesos y a que nuestro organismo se recupere. Los kilos de más, cuanto antes los quitemos menos les cuesta irse, por eso es recomendable hacer dieta en septiembre y enero, para que el pavo y el turrón de las navidades y los helados y el salmorejo del verano no se instalen para siempre donde menos nos gusta 😉 .

Comenzamos!!

En cuanto al día en sí, no debemos ingerir nada más. Antes de acostarnos nos tomaremos una infusión de té rooibos o bien de manzanilla o poleo menta. La manzanilla y el poleo son un clásico, el rooibos cada vez es más conocido, se vende en todo supermercado y posee excelentes propiedades sobre todo para calmar el aparato digestivo. Además, no tiene teína (se le conoce también como “el té rojo sin teína”). No debemos tomar otro tipo de infusiones como tés normales (incluido el verde) o infusiones de sabores, ya que en el primer caso nos dificultaría el sueño y en el segundo estaríamos tomando otras sustancias que no van a ayudar a nuestra recuperación.

Al día siguiente debemos intentar, para empezar, no hacer ninguna de las comidas fuera de casa. De este modo podremos ponernos más firmes y será más fácil cumplir con el plan. Si no es posible habrá que adaptarse…

  • Antes de desayunar: viene fenomenal tomarse un vaso de agua caliente con unas gotas de zumo de limón. Esto nos sirve para eliminar líquidos retenidos y regular el tránsito intestinal, eliminando residuos de dentro del organismo y obteniendo de esta forma una agradable sensación de ligereza.
  • Desayuno:
    • Mejor prescindir de lácteos y café, no es precisamente lo que mejor le sienta a nuestro estómago. Tomaremos entonces, en este caso ya con teína, mejor si es té verde pero si no negro (el clásico de desayuno) o rojo. No debemos añadirle azúcar, y si podemos tampoco sacarina.
    • Tomaremos también un zumo de frutas, si tenemos tiempo e ingredientes lo óptimo sería hacernos un zumo verde-detox de los que están tan de moda, los he probado en varias ocasiones y realmente tienen un efecto energizante sorprendente! Le pondríamos: medio tallo de apio, medio pepino, el zumo de un limón, una cucharadita de jengibre rallado (o en polvo en su defecto), un manojo de espinacas, y una manzana. Si nos falta algún ingrediente no hay problema, no lo pondremos. Lo trituramos todo y añadimos agua si queremos que resulte más líquido. Si no nos apetece podemos tomar zumo de naranja o de naranja con otras frutas como la piña. Otra opción es tomarnos directamente una o dos piezas de fruta enteras, en cuyo caso elegiríamos kiwi, manzana o piña.
    • Podemos tomar una rebanada de pan integral con un chorro finito de aceite de oliva y un poquito de sal, o añadirle una loncha de fiambre de pavo.
  • A media mañana: podemos tomar un té verde y pieza de fruta u otro zumo.
  • Comida:
    • De primero convendría tomar unas verduras al vapor, como judías verdes, brócoli o zanahorias. Otra opción es tomar sopa o crema de verduras, a la cuales no les echaremos ni lácteo ni patata al elaborarlas. No se aprecia la diferencia en sabor ni textura.
    • De segundo, podemos tomar un pescado al vapor, a la sal o a la plancha, o una pechuga de pollo o pavo a la plancha. Tendremos que prescindir de salsas y guarniciones que no sean verduras (no vale patata).
    • De postre de nuevo volvemos a la fruta.
  • Merienda: igual que media mañana.
  • Cena: tomaremos una ensalada hecha con lechuga/espinaca o similar, fiambre de pavo y manzana verde en daditos, aliñada con vinagreta normal, sin pasarnos. Terminamos con una infusión de manzanilla, rooibos o poleo.

En general, la idea es evitar algunos alimentos que, si bien pueden no ser especialmente grasos o pesados, son de más difícil digestión o con carga de carbohidratos, como lácteos, huevos, tomate, patata, pimientos… Se trata de mantener a nuestro estómago “tranquilo” después del exceso de trabajo que le dimos el día anterior.

En cuanto a otras pautas, ajenas a las comidas, es recomendable que bebamos mucha agua, más de la habitual, y que hagamos ejercicio: debemos intentar ir al gimnasio a hacer ejercicio de cardio, salir a correr o jugar un partido de algún deporte, o algo que nos suponga un esfuerzo fuerte dentro de nuestras posibilidades.

Espero que este post os resulte útil!

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