El congelador no está sólo para tener hielos

Puede que penséis que con este post me salgo del tema nutricional… La verdad, tenía mis dudas al escribirlo, pero tengo tan claro que una buena planificación es la base de una buena alimentación y de una alimentación realmente consciente, que finalmente me he animado a publicarlo. Espero que os guste!

Si hay un electrodoméstico que siempre tenemos en toda casa es un congelador. Puede que sea más o menos grande, que forme parte de la nevera (como una balda mas), que sea del siglo pasado… pero estar, está.

Para mí, es un signo mucho más representativo de que en una casa se valora/dedica tiempo a la cocina ver un congelador lleno que una nevera llena… Una nevera llena con un congelador vacío suele ser sinónimo de casa en la que se cocina en el momento, por tanto sin planificación, y por tanto no muy equilibrado por lo general (si, sé que hay muchos casos en que se toman ensaladas, pescado/carne a la plancha, algún arroz, huevos etc, pero por lo general no es así). Por supuesto, en esto hay excepciones, porque un congelador puede estar lleno de pizzas, nuggets, varitas de pescado, helados y demás porquerías ultraprocesadas…

Cuando llegué a Luxemburgo en mi casa había una nevera con una minibalda como congelador (en la que apenas cabe una bolsa de hielos), cosa que para mí es claramente insuficiente dado que, como sabéis los que me conocéis y leéis en varianity.es, soy “muy de congelar”, tanto platos cocinados como ingredientes sueltos o pan en rebanadas y cosas así. De modo que me compré uno pequeñito que tengo en una esquina de la cocina, y no puedo estar mas contenta!!!

Con este post lo que pretendo es contaros:

  • Comencemos por el principio: ¿por qué se estropean los alimentos?
  • ¿Qué ocurre cuando se congela un alimento? ¿Cuál es la razón por la que “dura más”?
  • Productos ultracongelados vs productos frescos: ¿cuáles son más sanos?
  • Congelar en casa NO es lo mismo que comprar productos ultracongelados
  • ¿Cuánto tiempo podemos tener las cosas en el congelador?
  • ¿Por qué son generalmente más baratos los productos congelados que los frescos?
  • Qué es eso de la cadena del frío
  • Consejos para congelar bien cualquier tipo de alimento
  • Qué alimentos no quedan bien descongelados y cuáles sí
  • Como descongelar
  • Para terminar: 10 razones/ocasiones por las que me parece súper útil congelar

Comencemos por el principio: ¿por qué se estropean los alimentos?

Los alimentos se estropean por 2 grandes grupos de causas: porque sufren una descomposición natural o porque ciertos microorganismos los contaminan.

En cuanto a la descomposición natural, esto puede simplemente modificar lo que se llaman “sus características organolépticas” (color, sabor, olor, textura…) de manera que resulten menos apetitosos y atractivos, o puede deteriorar sus componentes provocando pérdidas de su valor nutritivo. Esta descomposición natural puede deberse a:

  • Causas físicas como la temperatura, la luz y la humedad.
  • Causas biológicas como la acción de ciertas enzimas.
  • Enranciamiento que se produce en las grasas (que da lugar a las famosas “patatas revenidas” o “nueces revenidas”).

En cuanto al otro gran grupo de causas, la contaminación por microorganismos, nos estamos refiriendo a la acción de bacterias, los mohos y las levaduras. No todos ellos son malos a priori, ya sabemos que los yogures tienen bacterias, el queso azul tiene moho, y el pan tiene levadura, el problema viene cuando crecen, se multiplican o directamente son otro tipo de microorganismos (no beneficiosos). 

¿Qué ocurre cuando se congela un alimento? ¿Cuál es la razón por la que “duran más”?

Todos los alimentos contienen en su interior una cantidad muy importante de agua (las verduras, por ejemplo, alrededor de un 90%). Cuando congelamos un alimento, lo que realmente hacemos es congelar el agua que ese alimento contiene en su interior y convirtiéndola en cristales de hielo, aplicando frío intenso y deteniendo así la actividad bacteriológica y enzimática que os comentaba.

OJO, la congelación retrasa pero no elimina estos cambios químicos, de modo que se reanudarán inevitablemente después de la descongelación y de hecho de forma muy rápida. Por ello es también importantísimo realizar adecuadamente la descongelación y no de cualquier manera.

Productos ultracongelados vs productos frescos: ¿cuáles son más sanos?

Los productos ultracongelados son aquellos que encontramos en los congeladores de los supermercados, tanto verduras, pescados, carnes etc como pizzas, nuggets y demás. Me centro en los ultracongelados que no son más que el ingrediente sin más (verdura/pescado/carne), porque claramente lo demás sabemos que no es recomendable. En estos casos, en cuanto se recogen las verduras o se obtiene la carne/pescado, se someten a un proceso de congelación industrial muy rápido y a una temperatura muy baja: 2h a -40°C. Esto hace que las propiedades de los alimentos se mantengan prácticamente intactas, siendo por tanto comparables a las de los alimentos frescos. Además, no llevan ningún tipo de aditivo.

Los productos frescos serán mejores si los consumimos sin dejar pasar demasiado tiempo tras su compra, es decir, será mucho más nutritiva una coliflor congelada que una coliflor que lleva en la nevera 1 semana, aunque tenga “buena pinta”.

Eso sí, he de reconocer que, especialmente en el caso de carne y pescado, la textura y el sabor de los frescos personalmente me resulta mucho mayor en los frescos que en los congelados, pero esto ya es hilar fino y es más bien una opinión sibarita que otra cosa… Lo que suelo hacer es comprar pescado congelado para guisos o platos en los que tampoco se note demasiado y los frescos para recetas en que quiero que sean los claros protagonistas.

Congelar en casa NO es lo mismo que comprar productos ultracongelados

Esto es así por una razón bien sencilla: en casa se congela a una velocidad muy inferior y a una temperatura más alta, y ello tiene múltiples consecuencias tanto en textura como en sabor, propiedades, bacterias etc.

Por ejemplo, si picamos una cebolla en casa y la congelamos en una bolsa, cuando la descongelemos encontraremos muchísimo líquido, o cuando congelamos unas pechugas de pollo, ocurre exactamente igual. En cualquier caso, personalmente hago (y recomiendo hacer) ambas cosas, por razones prácticas y además considero que apenas se aprecia en el sabor final del plato y es una fantastica idea!

¿Cuánto tiempo podemos tener las cosas en el congelador?

Depende mucho del tipo de congelador que tengamos: cuanto más moderno y de calidad, mayor tiempo se mantendrán los alimentos en perfectas condiciones. También depende mucho del tipo de alimento.

Existen numerosas tablas en internet que combinan ambos elementos para informarnos de cuánto tiempo podemos dejar X cosa dentro, pero personalmente me parece más engorroso andar mirando eso que ir haciendo limpieza de vez en cuando y gastar lo que tengamos más antiguo…

Para esto, eso sí, es esencial que antes de meter el alimento en el congelador le pongamos una etiqueta indicando qué es y la fecha de congelación. De media, os diría que un máximo de 3-4 meses, pero reconozco que he dejado cosas muchísimo más tiempo y se han mantenido en perfectas condiciones…

¿Por qué son generalmente más baratos los productos congelados que los frescos?

Porque, en el caso de las verduras, se recolectan en épocas de mayor oferta y abundancia, cuando el precio es más bajo. Además, porque al poder tenerlos más tiempo en las tiendas no hay que imputar al consumidor las pérdidas económicas derivadas de tener que tirar comida caducada de los establecimientos.

Qué es eso de la cadena del frío?

 

Consejos para congelar bien cualquier tipo de alimento

  1. Es imprescindible que metamos las cosas aisladas dentro del congelador, es decir, dentro de recipientes de cristal o plástico, bolsas de congelación etc (vienen genial los botes de mermelada o legumbres cocidas). El papel, por ejemplo, no aísla. Por tanto, si compramos pan no podemos congelarlo en ese papel marroncillo, ya que el frio intenso lo “quemará” por fuera (pasar no pasa nada, simplemente que cuando tostemos el pan tendrá zonas de diferentes colores y texturas).
  2. Los alimentos deben estar, como mucho, a temperatura ambiente, idealmente a temperatura de nevera. Si no, descongelarán lo demás que haya en el interior del congelador y además desperdiciaremos energía.
  3. Si cocinamos por ejemplo un guiso de legumbres o carne (que siempre recomiendo hacer en grandes cantidades puesto que cuesta el mismo esfuerzo), como seguramente podamos prever que no nos lo vamos a comer todo en 3-4 días, debemos congelarlo en cuanto se haya enfriado. Es decir, no es recomendable esperar 4-5 días con el plato en la nevera y, viendo que no nos lo vamos a comer, congelarlo al 5° día. Esto por temas de seguridad alimentaria.
  4. Por razones prácticas, conviene congelar las cosas considerando las personas que somos y la ración que comeremos, es decir, si compramos una bandeja con 12 filetes de pollo y somos 2 en casa, congelemos los filetes de 4 en 4, no todos juntos porque cuando queramos descongelarlos estarán adheridos unos a otros y nos veremos obligados a comernos 1 bandeja entera en cosa de 2 días…
  5. Poner siempre  una etiqueta indicando qué es y la fecha de congelación, para tenerlo controlado.

Qué alimentos no quedan bien descongelados y cuáles si

En general, por poder se puede congelar todo, la cuestión es que hay cosas que quedan perfectas y otras que pierden muchísima textura… luego también afecta nuestro nivel de sibaritismo: para mí, la pasta es algo que jamás congelaría, pero en mi trabajo veo gente que se trae macarrones con tomate descongelados y se los comen tan contentos. Es algo personal 🙂

Un último apunte antes de entrar en materia: nunca va a estar mejor algo descongelado que recién hecho, eso que quede claro. Es decir, personalmente noto perfectamente cuando en casa de mis padres tomo unas albóndigas que han estado congeladas, o un filete de ternera, o considero que mi lomo a la sal esta muchísimo más jugoso cuando lo preparo recién comprado que cuando lo congelo y lo cocino un tiempo después…

➡ Quedan bien:

  • Guisos de legumbres y de carne
  • Preparaciones tipo croquetas, pechugas villeroy…
  • Cremas de verduras (aunque se separan agua y verduras, pero se arregla batiendo de nuevo o removiendo en un cazo al fuego)
  • Caldos/sopas sin la pasta
  • Carne y pescado crudos (empaquetados en bolsas por separado considerando la ración que comeremos!)
  • Verduras picadas (se recomienda cocerlas unos segundos en agua hirviendo, enfriarlas y guardarlas; personalmente las pico y las guardo tal cual)
  • Arroz, quinoa etc cocidos

➡ No quedan bien:

  • La patata y sus primos (boniato…), aunque sea en guiso
  • La pasta y platos tipo lasagna
  • Verduras para tomar crudas (no congeléis una lechuga o una zanahoria y pretendáis consumirlo en ensalada)
  • Fruta para tomar cruda (pero en mermelada, smoothie o postres si!)
  • Cosas con mayonesa
  • Cremas frías tipo gazpacho
  • Carnes/pescados a la plancha

➡ Cosas curiosas que se pueden congelar:

  • Pan en rebanadas. cortad un buen pan en rebanadas y guardadlo tan cual en una bolsa en el congelador (la barra en rebanadas juntas como si fuese una bolsa de pan de molde). Cuando queráis tomarlo, simplemente sacáis una rebanada y la metéis directa en el tostador, sin más!
  • Huevos: los batís, los metéis en un bote de cristal, y al congelador! Ya están listos para usar para cualquier revuelto, tortilla o similar.
  • Hierbas aromáticas: es frecuente que nos sobren hierbas como cilantro, cebollino, hierbabuena, albahaca… La solución es congelarlas picaditas y metidas en bolsas de congelación.
  • Quesos: un gran descubrimiento es poder congelar un queso grande tipo manchego.
  • Embutido: las embarazadas pueden comer jamón ibérico si éste ha sido congelado!

Cómo descongelar

Lo más adecuado es descongelar dejando el alimento en la nevera durante varias horas en la zona menos fría de la misma.

Si no tenemos no hace calor o no tenemos la calefacción encendida por la noche, también podemos dejar el alimento a temperatura ambiente (en un plato en la encimera de la cocina) y guardarlo en cuanto nos levantemos. No es lo más recomendable, pero funciona mejor sobre todo cuando tenemos la nevera muy fuerte…

Descongelar en el microondas también es otra opción apropiada cuando se nos ha olvidado dejar las cosas fuera, aunque en el caso de productos crudos no me gusta cómo queda (por ejemplo, los filetes se cocinan por algunas zonas, quedando duras).

Para terminar: 10 razones/ocasiones por las que me parece súper útil congelar

  1. VARIEDAD – congelando, nuestra alimentación seguramente será más variada, al poder cocinar intencionadamente grandes cantidades, congelar una parte y sacarla otro día. Así, no nos pasamos 4 días seguidos comiendo lentejas o cenando filetes…
  2. ENSUCIAR MENOS – se cocina y se ensucia 1 día para varios.
  3. EVITAR DESPERDICIOS – porque no es ético tirar comida.
  4. COSECHA PROPIA – viene genial si se tiene cosecha propia/familiar de algún producto (verdura, fruta…) o tenemos un cazador o un pescador en nuestro entorno.
  5. ALIMENTOS EN FORMATOS GRANDES – congelar puede ser la única forma de conservar productos grandes antes de que se estropeen. Ejemplo: cuando somos pocos en casa, que te regalen un queso manchego es todo un reto…
  6. PRODUCTOS DE TEMPORADA – congelar nos permite aprovechar la plena temporada de algunos productos y a precios razonables. Por ejemplo, las fresas, pescados como la caballa, unos buenos espárragos trigueros….
  7. EVITAR SOBREPRECIOS – ya sabemos que los supermercados y mercados se ponen las botas en Navidad vendiendo carne y pescado a precio de oro… Si compramos un pedazo de pescado para Nochebuena y lo congelamos, comeremos un pedazo de pescado. Si no lo hacemos, seguramente comeremos algo bastante peor porque nos dará rabia gastarnos una pasta por no haberlo previsto.
  8. EPOCAS SIN TIEMPO – en las vacaciones la congelación puede ayudar si queremos olvidarnos de la cocina durante unos días o no tenemos una muy buena, o cuando salimos el fin de semana fuera y queremos tener comida casera la semana siguiente, o por ejemplo si nos van a operar de algo o vamos a ser papás puede ser buena idea surtir bien nuestro congelador…Esto lo empleo muchísimo: nos vamos de viaje y el domingo por la noche sólo tengo que sacar un tupper de lentejas para comer al día siguiente…
  9. BUENA MATERIA PRIMA REGIONAL – si viajamos a una zona donde la calidad de alguno de sus productos es muy buena podemos aprovechar. Personalmente, cuando voy de viaje (en avión o en coche, ojo), aprovecho para ir a un mercado local o me informo de si hay productos que valgan la pena. Hay zonas de España en las que la carne es buenísima, como Galicia o Avila, o también me surto de buen atún por el sur, o directamente ahora que vivo fuera me llevo cosas que aquí no encuentro como morcilla, hueso de jamón o chorizo de calidad.
  10. HIJOS – para que los que se queden en casa tengan comida disponible y no tengan que tirar de comida basura con la excusa.
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